/ Cromatismos en Azul: Soñadores.

Soñadores.



Ráfaga                   f
Dicen que merece la pena perderse solo por encontrarse pero es difícil cuando no tienes ni brújula. Me dedico a pintar (de azul) los trazos de los mapas de las personas que más me importan o que me han importado en algún momento de mi vida. ¿Y de qué vale pintar los mapas de los demás si tú sigues sin saber a donde ir? Yo los tengo a ellos para ayudarme a buscar mi mapa (y te ayudaremos a ti también, si quieres). Llevamos algún tiempo buscándolo. Sé que lo encontraremos, este es el comienzo.


Te preguntarás quien soy yo... Soy una Ráfaga, cuando paso por tu lado o me odias o me amas pero te olvidas de mí al instante. Así soy yo (desgraciadamente). Esa que pasa desapercibida pero que transmite y te hace sentir mil y una sensaciones...

Raquel.



Huracán.
Entonces sentí frío en los pulmones y telarañas en el corazón. Se apagó la luz del mundo, los colores se evaporaron y el silencio se convirtió en la banda sonora de mi vida. Los pájaros se congelaron en pleno vuelo y las estrellas se desplomaron como si hubiesen cortado los hilos que las sostenían. Todo fue como el paso de un huracán. Rápido, intenso y doloroso. Tanto, que nada volverá a ser como antes. Aunque vuelva a pegar los trozos de lo que un día fui mil y una veces, siempre quedarán grietas. 

Dicen que después de la tormenta sale el sol. ¿Pero qué pasa después de un huracán? Simplemente, no queda nada. Este soy yo, o lo que queda de mí. Un soñador despierto al que le aterra la realidad. 

Han.


Tormenta       f
“No se puede estar perdida para siempre” y pedí el rescate. Perdí la voz sin abrir la boca y aparecieron cromatismos en azul para pintar de colores mis días grises.

Así es como, en parte, para mi, nace este blog. Porque nunca me ha gustado del todo la individualidad, y en este momento extraño de mi vida en el que me habéis conocido, mucho menos. Yo sigo buscándome, algún día volverá Chica Huracán, de eso no os quepa duda. Pero, mientras, dejadme ser Tormenta, dejadme ser luz e iluminadme a fogonazos, dejad que llueva (por fuera y por dentro), dejad que me pierda en lo oscuro de la noche para volver a encontrarme un poco más al día siguiente.

Bienvenidos a nuestra caja de Pandora, nuestro álbum de Amèlie, nuestro cajón de sastre y rincón desastre. Bienvenidos a la forma que tengo (tenemos) de compartir la ilusión, las ganas, las risas y las sonrisas que aún me quedan. Tengan una cálida bienvenida en estos días en los que el frío aprieta.
~ Irene. ~

5 comentarios:

  1. Ai. Me gusta cómo esribís. Tengo que leeros con calma.

    ResponderEliminar
  2. Nos encanta el blog. Escribís muy, pero que muy bien. Pero si os decimos la verdad, tenemos una duda, sois tres, o es solo una??? jejee.
    Nosotras también hace poco tiempo que creamos un blog, nos encantaría que os/te pasaras/pasarais y nos dieras una opinión.
    No dudes que te/os seguimos!!!!!!

    ResponderEliminar
  3. La manera que tenéis para describiros es... Llevo 5 minutos pensando la palabra adecuada pero ninguna puede describirlo. Es bonita, sútil, delicada, acertada, con encanto... Increíbles las comparaciones, le dan al texto riqueza. Me encanta.
    Besis.

    ResponderEliminar
  4. Tener que apagar la música porque ni ella os hace justicia, porque hace parecer las notas ruido al intentar acompañar esos textos. Tormenta, Huracán y Ráfaga, boquiabierta me encuentro.

    Fdo: vestidadeilusiones.blogspot.com.es

    ResponderEliminar